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La efemérides de la Batalla de Ayacucho nos señala
un acontecimiento importante en a historia del Perú, de América
Latina y el mundo, es la fecha en la que se consolida definitivamente
la independencia de nuestra patria peruana y en consecuencia de
los países latinoamericanos, gracias a la gloriosa victoria
de los soldados peruanos, colombianos, venezolanos, que unidos solidariamente,
en las pampas de la Quinua, al pie del Condorcunca, lucharon contra
las tropas realistas y lograron la liberación definitiva
del yugo español.
Producida la derrota española en la batalla de Junin, los
realistas se retiraron rumbo al Cusco para reorganizar sus efectivos
militares, bajo la dirección del Virrey La Serna, para luego
dirigirse a Huamanga. Pronto se da el encuentro entre patriotas
y realistas en las pampas de Ayacucho. Situada al pie del Cerro
Condorcunca, a doce kilómetros de la ciudad de Huamanga.
El ejército independiente, comandado por el General José
Antonio de Sucre, contaba con cerca de 5,600 hombres, tanto que
os realistas con 9500 soldados bajo las ordenes del Supremo Comandante
Virrey La Serna. La línea patriota estaba dispuesta de la
siguiente forma: a la derecha, la División Córdova,
al centro la División Lara; a la izquierda la División
La Mar. La línea realista frente a La Mar, la División
Valdés frente a Lara, la División Monet frente a Córdova,
la División Villalobos.
El día 09 de diciembre de 1824, se habían ultimado
los preparativos para entrar en batalla. Sucre arenga a sus soldados:
"De los esfuerzos de hoy depende la suerte de América
del Sur. Otro día de gloria va a coronar vuestra admirable
constancia"
A las diez de la mañana, el ejército realista rompe
fuegos. Sucre con sus soldados entran en acción. El encuentro
favorece, al comienzo a los españoles.
Pero el grito del general José María Córdova:
¡División! ¡Adelante! ¡Armas a discreción!
¡Paso de vencedores!, los patriotas inician la ofensiva arrojándose
impetuosos contra el enemigo.
El ejército entonces, comienza a desorganizarse y sufre
serio reveses, hasta que, a la una de la tarde, el triunfo coronó
los esfuerzos de los patriotas. Las tropas del Rey de España,
habían sufrido su más grande derrota, la batalla había
terminado. Se concreta la capitulación entre el General Sucre
y el General Canterac, por hallarse herido y prisionero el Virrey
La Serna.
En esta memorable batalla, que selló la independencia del
Perú y de América Meridional, los realistas tuvieron
1400 muertos y 700 heridos; los independientes 370 muertos y 609
heridos.
Dicha capitulación reconocía fundamentalmente, la
independencia del Perú de la dominación española.
Gran enseñanza de nuestros valerosos patriotas, que con esfuerzo,
coraje y valor nos legaron una patria libre que todos debemos reconocer.
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