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Nuestro ilustre personaje nació en la ciudad de Arequipa
en 1834 y su educación la llevó a cabo en su ciudad
natal y en la ciudad de Lima. Estudió Derecho y Ciencias
Políticas en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos,
sobresaliendo con el tiempo como un ilustre abogado y por su capacidad
y rectitud moral fu reconocido, ejerció la cátedra
de su especialidad en la Universidad Nacional de San Marcos, fue
Director General de Hacienda, diputado por Arequipa y Presidente
del Congreso Constituyente, donde exigió la renuncia del
Presidente mariano Ignacio Prado por la prisión del representante
Herencia Zevallos; al triunfar la revolución de José
Balta, este correcto ciudadano, es llamado para trabajar por la
reorganización técnica, administrativa y ética
del Ministerio de Hacienda de ese entonces. Entregado a su profesión
abandona la carrera política; pero la patria iba a necesitar
de él en momentos trágicos y graves; al ingresar el
ejército chileno a Lima en 1881 y afrontar la negativa del
gobierno chileno de tratar la paz con el presidente Nicolás
de Piérola y el fracaso de otras fórmulas, determinó
que la Junta de Notables eligiera a don Francisco García
calderón como Presidente de la República; estableciéndose
el 12 de marzo de 1881 en la Magdalena el nuevo gobierno que decretó
la vigencia de la Constitución de 1860 y el Congreso le encargó
negociar la paz, sin cesión territorial de Tacna y Arica;
por ninguna razón o presión.
Tarea titánica fue la que enfrentó en la tensión
política nacional y en la ciudad ocupada y amenazada de destrucción.
Pues se le encargó solucionar las contribuciones de "guerra"
exigidas por los enemigos chilenos, gobernar con la Constitución
de 1860, convocar a congreso, celebrar un armisticio y conducir
la hacienda pública.
Los chilenos creyeron encontrar en don Francisco García
Calderón, ese alguien para un arreglo favorable a sus intereses,
dándole algunas facilidades como la de declarar a la Magdalena,
hoy Pueblo Libre, la casa donde es el Museo Bolivariano, zona neutral,
en la que se instaló con su gabinete el 18 de Marzo de 1881.
Fueron muchas y dolorosas las vicisitudes que tuvo, pero logró
en poco tiempo el respeto de país y de las facciones que
al comienzo desconocieron su alta investidura; luego llegó
a encarnar la voluntad de la nación y representó para
el enemigo chileno un fuerte carácter a cuyo alrededor se
reunían las fuerzas fragmentadas del país.
Una de las mayores glorias fue su total intransigencia para tratar
un arreglo que conllevaba, ceder territorios y él afirmó
que la voluntad de los peruanos era contraria a esta alternativa
y se oponía resueltamente a que se aplicara en América
el derecho de conquista. Por esto se le apreso el 6 de noviembre
de 1881, desterrándosele a Chile en el blindado Cochrane,
le acompañaron su Ministro Manuel María Galvez y el
Capitán de Corbeta Pedro Garenzon - su edecán y heroico
sobreviviente del Huáscar - pidió acompañarlo
hasta el exilio.
Ya en Chile sufrió el valiente Presidente, fatigosos traslados
de domicilio y riesgo de injurias; preocupaciones por mantener en
condiciones precarias a su esposa y a sus hijos. Soportó
agravios, humillaciones, ataques de la prensa, confinamiento final
en Rancagua, donde a diario lo amenazan y hasta le proponen el desdoro
del Perú a cambio de la presidencia efectiva. A todo esto
responde el prisionero; que solo puede obedecer a la voluntad del
Perú, al sentimiento unánime del Perú y como
es contrario a ceder Tacna y Arica, s respuesta permanece invariable
e inalterable.
El magnánimo don Francisco García Calderón
halló consuelo y purificación en la soledad en que
vivió, sin dejar de hacer lo que debió hacer, como
lo dice en ss "Memorias del Cautiverio", el Presidente
que gobernó en la pequeñez de La Magdalena, mientras
el enemigo chileno había hecho de la capital su campamento
y luego continuó gobernando en su mísera habitación
de confinado.
Después de varios años regresó al Perú,
siendo recibido por los peruanos con fervor y veneración.
En los años siguientes rehusó postular a la presidencia
y poco después el 19 de setiembre de 1905, falleció
siendo Rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
García Calderón fue un peruano que dio lecciones
de imperecedera vigencia del respeto a la ley, a la Constitución
y al inalienable principio del derecho y a la incercenable integridad
de la Patria.
¡El es el latido poderoso de la Patria
que no claudicó!
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