Jose Antonio Encinas

 

 

 

 

Maestro rural, nació en el año de 1888, a orillas de lago Titicaca, él mas alto del mundo, con su ciudad ancestral Puno, donde convivió con la naturaleza serrana en su niñez y adolescencia. En 1905 viaja a la capital  de la república, en Lima, donde ingreso a la escuela Normal, para optar la carrera de maestro, que consideraba que era la mejor forma de liberar a los campesinos y a la población infantil de alfabetismo que alcanzaba a un 90 % de sus coterráneos. 

El sistema educativo existente, se imponía con el látigo, para despojar al estudiante de sus valores ancestrales. Encinas desterró este  método, prosiguió sus estudios, graduándose en letras y jurisprudencia, con la tesis “Contribución a una legislación Tutelar Indígena” y “Causas de la Criminalidad Indígena” (1918). Este extraordinario maestro, amplio sus conocimientos graduándose en Letras y jurisprudencia en la Universidad Cambridge, Bolonia, París y Padua, no sin antes haber ocupado una diputación por el departamento de Puno (1919 – 23). Fue elegido rector de la Universidad San Marcos en 1931. Es autor de numerosas expresiones de la renovación entre los moralistas con la publicación de revistas, como “El Educador Andino”, “Revista del Maestro”, “Revista de Educación”. En 1923 dio a publicidad su obra “ensayo de la Escuela Nueva en el Perú”, “El Emilio” “Educación del Indio” “Problemas de la Educación Nacional” “La Fundación Social de la Educación” “La Educación de Nuestro Hijos” “Psicopedagogía” “El Problema Social del Niño”.

Su celebre frase “El niño nace bueno, los adultos con nuestro egoísmos, lo corrompemos”, fue ampliamente probado con la creación del Colegio Dalton, cuyo sistema educativo sirva de ejemplo a otros pedagogos y cuyas aulas sean modelo educativo. 

Como los hacemos en la segunda quincena del mes de mayo de cada año, se rinde homenaje (1958)  a este ilustre maestro, en la Ceremonia de la Plaza a la Bandera, ante cientos de estudiantes, maestros y doctores en educación, que son convocados para recordar a nuestros ilustres antecesores.

 

<= Regresar