MARIANO SANTOS MATEO


Este ilustre patriota nació en la ciudad del Cuzco en la región de Lucre-Quispicanchis en 1849 y era Policía Nacional cuando los chilenos nos declararon la guerra y en ese momento prestaba servicios en la ciudad de Arequipa como integrante de la Guardia Civil de la República, institución tutelar de la Seguridad y Orden Público.

Iniciado el conflicto se hizo indispensable engrosar las filas castrenses, lo que dio lugar a que las fuerzas de la Policía se unieran prontamente a las del ejército, perdiendo temporalmente su identidad policial. Esto no sucedió con la Guardia Civil de Arequipa, que debido al considerable número de sus efectivos formó un batallón conservando su propia identidad y nombre.

Mariano Santos imbuido del más profundo amor a la patria, partió con su batallón "Guardias de Arequipa", compuesto de seis Compañías, pasando luego a formar parte de la 3era División del Ejército del Sur, comandada por el Coronel Francisco Bolognesi.

Nuestro héroe sufrió la derrota de nuestros compatriotas en San Fransisco, el 19 de noviembre de 1879. Pero ocho días después se enorgullecía del indiscutible triunfo que él, con su heroísmo, contribuyó a conquistar en la Batalla de Tarapacá. De allí en adelante, el hombre se convirtió en leyenda, fue llamado "El Valiente de Tarapacá", integrante del batallón Guardias Civiles de Arequipa. Asumió la defensa del suelo patrio y comparte la gloria de los héroes, junto a Miguel Grau y Francisco Bolognesi.

Arrebatar al enemigo en el campo de batalla los distintivos de nacionalidad, que son defendidos con predilección, es un hecho grandioso que tiene por recompensa el homenaje que se rinde al valor; y no se cumpliría con un sagrado deber si se pasara inadvertida la heroica y patriótica acción del Guardia Civil Mariano Santos Mateos, del Batallón Guardia Civil de Arequipa quien en el fragor del combate se apoderó el 27 de Noviembre de 1879 en el campo de Tarapacá del estandarte chileno del Regimiento 2do de Línea, adquiriendo con ese trofeo un testimonio de nuestro triunfo, un timbre de orgullo de nuestras armas y una reliquia para la Patria que verá en ella la reminiscencia de espléndida y heroica victoria.

El Ejército se honra en contar a Santos entre sus compañeros. Felizmente la guerra presenta más de una oportunidad para que nuestros soldados puedan imitar y tal vez exceder al Valiente de Tarapacá . pero ellos deben tener presente, a la hora de la prueba, que el sacrificio por la patria es deber, y que ésta no olvida nunca recompensa siempre a los que le aman y defienden heroicamente ¡Salud al bravo Mariano Santos!

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