Proclamación de la Independencia del Perú

 

 

"Ordenado todo el ayuntamiento, conforme a las disposiciones de S.E. el Señor General en Jefe D. José de San Martín, salió este del Palacio a la Plaza Mayor, junto con el Excmo. Señor Teniente General Márquez de Montemira, Gobernador Político y Militar, y acompañándole el Estado Mayor y demás Generales del ejercito Libertador. Presidía una lucida y numerosa comitiva compuesta de la Universidad Mayor de San Marcos con sus cuatro colegios: Los Prelados de las Casas Religiosas, los jefes militares, algunos oidores y parte de la principal nobleza, con el Excmo. ayuntamiento, todos en briosos caballos ricamente enjalmados, marchaban por detrás de la guardia de caballería y la de albarderos de Lima. Los Húsares que formaban la "escolta del Excmo. Sr. General en Jefe, el batallón N° 8, con las banderas de Buenos Aires y Chile, y la Artillería con sus cañones respectivos"

"En un espacio tablado aseadamente  prevenido, en medio de la Plaza Mayor, lo mismo que en las demás ciudades, S.E. el General en Jefe enarboló el pendón en que esta el nuevo escudo de armas del Perú recibiéndolo de manos del señor Gobernador, que la llevaba desde Palacio; acallado el alborozo del inmenso concurso, pronunció estas palabras que permanecerán eternamente esculpidas en el corazón de todo peruano: EL PERU ES DESDE ESTE MOMENTO LIBRE E INDEPENDIENTE POR LA VOLUNTAD GENERAL DE LOS PUEBLOS Y POR LA JUSTICIA DE SU CAUSA QUE DIOS DEFIENDE.

Batiendo después el pendón, y con el corazón anegado de placer puro y celestial que solo puede sentir un ser benéfico, repetía muchas veces: ¡ VIVA LA PATRIA! ¡ VIVA LA LIBERTAD! ¡VIVA LA INDEPENDENCIA! Expresiones como eco festivo resonó en toda la raza, entre el estrépito de los cañones, el repique de todas las  campanas de la ciudad, y las efusiones de alborozo universal que se manifiesta de diversa manera y especialmente en arrojar desde el tablado y los balcones, no solo medallas de plata con inscripciones que perpetúen la memoria de ese día, sino también toda especie de moneda pródigamente derramadas por muchos vecinos, y señoras, en que se distinguió el ilustre colegio de abogados.

"En este día de la Independencia Nacional"

¡Los Saludamos!

<= Regresar